'El futuro es brillante',
la metaficción de Elisa Riera

17.IX.2018
Texto de
Autorretrato de Elisa Riera para Habitación Propia

Elisa Riera es la artista detrás de “El futuro es brillante”, una cuenta tragicómica de Instagram en la que sube historias vitales, desafortunadas y divertidas, en forma de cómic. Hablamos con ella para que nos contara más de su vida y de su cómic online.

Elegimos el Cafè Cometa, sitio que te recomendamos ampliamente si estás por Barcelona. Es un lugar muy acogedor, lleno de arte contemporáneo en las paredes y zumos riquísimos en las mesas. Nosotras subimos al segundo piso en busca de un lugar donde pudiéramos charlar y grabar sin ruido, y estuvimos fenomenal. Ahí empezaron las preguntas.

Judit Herrera: ¿A qué te dedicas?

Elisa Riera: Me dedico a muchas cosas. Mi trabajo “oficial” es consultora de moda, que es por lo que viajo tanto a China (si sigues el cómic en Instagram, lo habrás visto). Mis clientes son de allí. Yo voy y ayudo a los equipos de diseño de cada marca a mejorar su estilo, entender las tendencias, escoger colores…

J: ¿Qué has estudiado para acabar siendo consultora de moda?

E: Estudié Ilustración y Diseño gráfico, pero me metí en el textil porque a través del diseño gráfico fui creando estampados y me fui adentrando en ese mundo. 

J: Te iba a preguntar que cómo aprendiste a dibujar, pero entiendo que fue estudiando, ¿no?

E: ¡Bueno, no! Yo dibujo desde siempre. Mi madre nos contaba cuentos a mí y a mi hermana dibujando. Poco a poco, hemos sacado eso las dos. ¡Mi hermana se dedica a diseñar joyas!

J: ¿Y los cómics?

E: Me ha salido de forma espontánea también. Estudié en la Escola Massana y empecé pintando graffiti. Tenía un grupo y pintábamos murales juntos. Cuando esa etapa terminó, empecé a trabajar yo sola, y el cómic me salió de manera natural. Lo que me ha interesado siempre es explicar historias, sobre todo personales. No he tenido formación académica específica.

J: ¿Cómo surgó la idea de “El futuro es brillante”?

E: Con mis amigos cada año tenemos un eslogan para empezar el año. El de 2010 fue “el futuro es brillante”. Yo empecé a dibujar un diario, tenía un blogspot en aquella época explicando cosas que me pasaban, de manera relajada. Lo fui haciendo hasta que me cansé y lo dejé. Y lo fui retomando de manera esporádica. En diciembre de 2017, decidí explicar una historia que me impactó, que es la que está blanco y negro, al principio de todo, en Instagram. Yo necesitaba sacar esa historia de alguna manera.

Esto para mí es algo lúdico, porque trabajo un montón durante la semana. Entre China, el Festivalet y todo… Mantengo el dibujo para concentrarme en algo que no tenga que ver nada con mi trabajo durante el día.

J: ¿Qué es el Festivalet?

E: Es una feria de artesanos que hacemos entre Alicia de Duduá y yo en el Museo Marítimo de Barcelona cada Navidad. Las dos éramos muy activas, así que empezamos con una marca de jerseys, y al final decidimos hacer la primera feria de Navidad en el Raval. Solo teníamos 10 stands y el lugar se llenó de gente. Fuimos creciendo con la feria, y ahora tenemos 110 stands. Este año será el 15 y 16 de diciembre. Y el 3 y 4 de noviembre tenemos el Petit Festivalet, que es para público familiar.

J: ¡Este año vamos a ir seguro! Y ¿cómo has llegado a tantos miles de seguidores?

E: ¡Pues no lo sé! Primero, dibujando cada día, lo de la constancia hace mucho. Y también algunas ilustradoras como Agustina Guerrero compartieron mi trabajo, eso ayudó.

J: El número crece y crece, ¿te abruma el que haya tanta gente siguiendo tu vida?

E: Mira, yo empecé sin pensarlo. Cuando el número de seguidores empezó a subir, sí me dio un poco de cosa. Luego pensé que a todo el mundo le pasan mil cosas súper cutres. La cuestión es de qué manera reaccionas ante ellas; a mí me sale dibujarlas. No lo cuento todo, obviamente. Y otras veces lo extra dramatizo para ayudarme en la historia. ¡Pero soy feliz, eh!

J: ¿Quieres ser anónima?

E: Creo que no soy anónima porque comparto mucho de mi vida, mucho más que otra gente que solo pone su cara. Simplemente no me interesa mostrar fotos mías (si a eso te refieres con el anonimato), lo que me gusta es compartir lo que yo dibujo. Aunque con Google hoy es muy fácil saber todo de cualquiera.

J: ¿Cuál es la finalidad de tu cuenta?

E: Personal. Me gustaría decir que para que algunas personas se sientan identificadas, pero la verdad es que no. Al principio, cuando empecé a ganar seguidores, muchas personas me empezaron a escribir contándome sus historias. Yo hice un post diciendo que no era la doctora Amor. No sabía qué contestarles porque no sé qué hacer con lo mío tampoco.

Las viñetas son cosas que me gusta compartir, si a la gente le gusta, mucho mejor para mí.

J: ¿Qué perfil tiene la gente que te sigue?

E: Solo tengo un 7% de seguidores hombres. ¡El porcentaje es bajísimo! Generalmente, son ilustradoras, y todo tipo de mujeres.

J: ¿Cómo ves el dedicarte a esto profesionalmente?

E: No entra en mis planes a corto plazo. Publicar cómics, sí, por supuesto. Pero no quiero hacer tazas. Ni agendas. Me gustaría mantener esto lo máximo lúdico posible, y que el hacerlo no signifique ningún esfuerzo extra para mí.

J: ¿Te gusta mucho tu trabajo?

E: Claro. Me gusta y está muy establecido. No tengo tiempo ni me interesa ampliar mis proyectos a nivel laboral, me apetece más a nivel personal. Cualquier cosa es bienvenida, ¡que no se entienda mal!

J: ¿Tu estilo gráfico ha cambiado con los años?

E: Mi evolución ha sido muy natural. Al principio era un dibujo un poco más nervioso y poco a poco lo he ido suavizando. Ahora es más relajado.

En Instagram hay bloques de viñetas por color y por historias, pero eso es intencionado; quería separar los momentos y diferenciar cómo me sentía yo en ellos.

J: ¿Qué ventajas tiene Instagram sobre el papel?

E: En Instagram puedes hacer un cómic eterno, y tienes la ventaja de la inmediatez. Y el feedback, pero no es lo que más me importa. No espero que me digan cosas bonitas ni feas cuando publico, pero tengo mucha suerte; tengo muy pocos trolls y, en general, lo que comentan es positivo.

J: ¿Cuáles son tus referentes de estilo gráfico?

E: Sigo a muchos, ¡los traigo apuntados para que no se me olviden!

  1. The Wicked+The Divine de Kieron Gillen y Jamie McKelvie (leyendo ahora mismo)
  2. Unlikely de Jefrey Brown
  3. Summer Blonde de Adrian Tomine
  4. Rosalie Blum de Camille Jourdy
  5. Ghost World de Daniel Clowes
  6. Vida de una niña de Phoebe Gloeckner
  7. Bitch Planet de Kelly Sue Deconnick
  8. El almanaque de mi padre de Jiro Taniguchi

J: ¿Saben en China sobre “El futuro es brillante”?

E: No, básicamente porque ellos tienen su propio Instagram: Wechat. Saben de nuestro Instagram, pero no tienen fácil acceso por las restricciones en Internet.

J: ¿Cuáles son tus tareas en China?

E: Generalmente, explicamos tendencias y marcamos direcciones de estilo. Es muy interesante, pero también un poco estresante. El intercambio cultural es muy intenso, y muchas veces la manera occidental de explicar las cosas no funciona en China, así que me he tenido que adaptar a sus códigos. Es un reto diario.

J: ¿Qué tal tu experiencia allí como mujer occidental?

E: Yo siempre que voy a China intento hacer algo para crear una conversación sobre feminismo, como en aquellas viñetas donde hice las pegatinas. Yo venía del 8M, con el “subidón”, y llegué allí y el feminismo es algo que aún no se están planteando. Yo no soy una abanderada de nada, pero intento poner mi granito de arena.

Ellos tienen una aplicación que usan para todo (mensajes, fotos, posts, pagos…); ahí se creaban grupos feministas y el Gobierno los cerraba. China es un país donde no puedes manifestarte, es muy difícil llevar a cabo cualquier tipo de “revolución”. Yo ponía pegatinas feministas en la calle y tenía que ir con cuidado. (Risas).

Estas últimas temporadas, con el auge del empoderamiento femenino, se ha trasladado la idea a la moda y desgraciadamente se ha convertido en un producto de consumo. En los últimos meses he tenido que explicar a mis clientes que el feminismo es mucho más que una camiseta que ponga “Girls rules“. Generalmente, los equipos están formados por mujeres, y están muy de acuerdo con todo, pero tenemos que llegar a un balance entre lo que sus jefes quieren y lo que es correcto. Además, muchas veces suelen poner frases locas que ni siquieran leen. Más que usar palabras huecas, tal vez hay que evitar hacer prendas que propensen ciertos roles de género, cada temporada sigo luchando por no usar rosas, azules… en definitiva, cosas directamente relacionadas al género.

J: ¿El feminismo como producto?

E: Cualquier cosa que hace una mujer últimamente se cataloga como feminista. Se ha convertido en una dinámica demasiado facilona, y el feminismo va mucho más allá del “mujer, tú puedes”. Yo soy feminista, por supuesto, y me encanta decirlo, pero mis cómics no son únicamente feministas, mis cómics hablan de las cosas que me pasan. Mis cómics están dibujados por una mujer, pero eso no los convierte automáticamente en feministas. Existe un feminismo de masa que no profundiza nada.

J: ¿Y el feminismo en el cómic cómo está?

E: Hace poco busqué a ver si había una superheroína que no estuviera sexualizada. Hoy he descubierto una que se llama Faith. Es rubia y blanca, pero también es gorda y nerd. Con eso se supone que consiguen que sea una mujer “normal”. Pero, ¿dónde hay un superhéroe gordo que represente a un hombre normal? Una superheroína o “héroa” gorda está bien, igual que lo sería un superhéroe. Pero generalmente, los gordos son los villanos y antihéroes. También quiero un señor gordo y bueno que salve el mundo.

Las heroínas tienen muchas tetas, mucho culo… Cuando lo hablas te dicen que los superhéroes tienen mucho paquete y músculos. Sí, pero ¿cuántas chicas se masturban con superhéroes? y ¿cuántos chicos se maturban con superheroínas? Al final no deja de ser un problema de sexualización.

El año pasado en el salón del cómic se creó una polémica porque había 8 personajes en el cartel, y de ellos, solo una mujer, Wonder Woman. Una “tía buena” rodeada de hombres. ¿Dónde está la mujer normal o gorda?, ¿dónde está el hombre perdedor?

J: ¿Y la experiencia en Tinder cómo es para una feminista?

E: En general, he ido conociendo algunos chicos, pero cuando he detectado algo que no me ha gustado, he preferido no quedar con ellos. Uno una vez me preguntó si era feminista, y le dije que claro. Me contestó que él no, que él era normal.

El tema del feminismo no me da problemas. Los que ponen “soy feminista y estoy aprendiendo” y todo esto, tampoco me gustan. (Risas). ¡Yo no pongo eso! Lo que a veces cuesta entender no es el feminismo, sino mi estilo de vida, sobre todo que viaje tanto.

J: Y por último, ¿tienes en mente publicar un cómic en papel?

E: ¡Sí, pero habrá que esperar!

Puedes seguir las desventuras de Elisa en su cuenta de Instagram. Y aquí tienes más información sobre el Festivalet de artesanía que organiza en diciembre. 

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